El modelo de Arturo y nuestra otra portada para el documental

Todo lo que te pasa -memorias y esperanzas, dolor y placer, moralidad y maldad- está enredado en una telaraña de 100 billones de células cerebrales. Cada célula se conecta 1000 veces con las otras neuronas, haciendo un total de 100.000 billones de conexiones. Hay más encuentros celulares en un cerebro humano que entre las estrellas de nuestra galaxia. Ian Robertson. Mind Sculpture, your brain's untapped potential.
El cerebro es la estructura más compleja y enigmática en el universo. Contiene más neuronas que las estrellas existentes en la galaxia. En las últimas décadas han sido muchos los avances que hemos podido realizar en el conocimiento del cerebro. Podemos decir que en estos años logramos aprender más sobre él que en toda la historia de la humanidad. Pero es una estructura compleja que se interrelaciona con otras estructuras de las que también sabemos cada vez más.
El premio Nobel de Física de 2021 ha sido para el italiano Giorgio Parisi, el japonés Syukuro Manabe y el alemán Klaus Hasselman, por su revolucionaria contribución a la comprensión de los sistemas complejos, los que se generan entre grupos de aves (estorninos) o causan el cambio climático. Los premios Nobel, según el periodista Ed Yong, sostienen una visión distorsionada de la labor científica, ya que premian a una, dos, tres personas por un hallazgo científico, como si esos logros fueran fruto de genios o visionarios únicos, cuando en realidad los avances son el resultado del trabajo de muchas personas que interactúan, sin que nadie sepa cómo... un sistema complejo en sí mismo.
Los sistemas complejos se definen por sus interacciones y son complejos porque tienen un gran número de componentes que producen comportamientos no triviales que no pueden explicarse mirando sus piezas por separado y son dificiles de modelar debido a sus dependencias, competiciones, relaciones y otras interacciones entre el propio sistema complejo y su entorno. ¿Puede salir algo complicado de agentes muy sencillos? Sí, pero entender cómo comportamientos sencillos pueden elevarse y dar lugar a comportamientos complejos no es nada fácil. Parisi, ha trabajado con muchos sistemas complejos, pero el más vistoso de todos son las bandadas de estorninos. Sus movimientos son una propiedad emergente.
Los sistemas complejos tienen propiedades distintivas que crecen de las interacciones: no son lineales (no hay causa-efecto), emergen, el orden es espontáneo (caótico), se adaptan y tienen círculos de feedback.
En los últimos años, la ciencia entorno a la complejidad de nuestro organismo está avanzando muchísimo. Tenemos cada vez más datos y descripciones de lo que está pasando, pero a la vez, tenemos muchas preguntas... ¿por qué funciona así? ¿cuáles son los detonantes del output que pueda tener el cerebro? ¿podemos predecir cual va a ser el output conociendo las partes que interactúan? etc.
Además de los datos y descripciones de lo que pasa, nos gusta tener modelos que intenten explicar esa complejidad, y los modelos solo surgen de personas que comprenden en profundidad y tienen la capacidad de dar una explicación a lo que puede estar pasando. Los modelos son inspiradores para muchos de nosotros y nos invitan a ver la realidad desde diferentes ángulos que nos acaban enriqueciendo.
Louis Gifford, fisioterapeuta, construyó su Modelo de Organismo Maduro, para acercarnos la complejidad de nuestro sistema. A él le gustaba ver a nuestro organismo como un molino de viento que daba vueltas: coger datos, procesar, ejecutar, en aprendizaje contínuo, adaptándose, madurando. Un círculo de feedback.

A Arturo Goicoechea, le gusta verlo como un sistema complejo del que emergen resultados, y explica esas interrelaciones, sin desligar el cerebro del sistema neuroinmune, ya que el output del organismo depende de ajustes permanentes entre los diferentes sistemas que nos componen. Somos una especie de "comunidad" en desarrollo. De ahí, que la otra portada tuviera que ver con una bombilla... ese output en forma de luz que emerge podría ser una estupenda metáfora de su modelo. Las investigaciones y el modelo de Arturo, nos invitan a seguir atentos, que aquí hay mucho que descubrir todavía... y no solo desde la ciencia del dolor... sino que también desde la física y otros campos. Somos un sistema complejo del que EMERGE (con mucha parte inconsciente y caótica) todo aquello que nos va pasando y hacemos que pase. Somos ORGANISMO.
Arturo invita siempre a no simplificar las cosas, y muchas veces, lo hacemos.